El único y sorprendentemente caliente paisaje volcánico de Eifel, la conquista de las tierras de cultivo y naturaleza virgen en Hunsrück, y la seducción del vino y las piedras preciosas en Naheland.
Día 1: A todo gas: Tras las huellas de los volcanes por la región de Eifel
La última erupción volcánica de la región de Eifel tuvo lugar hace unos 10.000 años. Si bien entonces eran los volcanes los que humeaban, hoy lo hacen los neumáticosde los coches de Fórmula 1 en el mundialmente famoso circuito de Nürburing. Siga su viaje hacia Monreal, conocido como el pueblo con las casas de entramado de madera más bonito de la región. Podrá hospedarse en el "Winzerstube". Viaje hacia Daun; visite los tres lagos volcánicos o maares, conocidos como "los ojos de Eifel” por su superficie de agua brillante azul oscura. Pequeño ascenso al pueblo de Manderscheid, con sus fantásticas vistas al boscoso valle del Lieser. Puede cenar y alojarse en una finca de la región.
Día 2: Paraíso natural con experiencias culturales en la región de Hunsrück
Comience en Kastellaun, una ciudad amurallada, y visite su parte antigua y las ruinas del castillo medieval. Prosiga el viaje a través de las montañas de Hunsrück con sus maravillosas vistas al municipio de Morbach. Podrá alojarse en las múltiples y rústicas posadas de la región. ¿Y qué le parecería una caminata por el sendero de "Saar-Hunsrück-Steig"? Esta ruta ha sido recientemente elegida como el mejor sendero de larga distancia de Alemania, y en él podrá disfrutar de fantásticos pantanos, extrañas formaciones rocosas o impresionantes vistas. Y por la noche, nada mejor que disfrutar de la sabrosa comida de Hunsrück.
Día 3: La perfecta simbiosis entre el vino y la roca en la región de Nahe.
Las denominaciones vinícolas como "Edel-schliff" (talla noble) lo expresan a la perfección: tan brillante y burbujeante como el vino que aquí se produce son las piedras preciosas que se encuentran bajo la tierra. La ciudad de Bad Kreuznach sorprende a sus visitantes con exquisiteces arquitectónicas - sus famosas casas del puente, construidas sobre los pilares del antiguo puente que data del año 1300-. Siguiendo el viaje llegue hasta Bad Münster am Stein, ciudad con imponentes formaciones rocosas, y a Ebernburg. Aquí le recomendamos una merienda y una degustación de vino en alguno de sus "Winzerstuben". Como alternativa, podrá disfrutar de rutas en bicicleta o conducir un ciclorail (valle del Glan). Opcional: Alojamiento en la región






